EVALUACIÓN DE DAÑOS PRODUCIDOS POR LA SECA DE ESPECIES DEL GÉNERO QUERCUS SP. EN ANDALUCÍA

I.- INTRODUCCIÓN

El documento adjunto recoge el trabajo de investigación desarrollado por los Departamentos de Ingeniería Forestal y Agronomía, de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Agrónomos e Ingenieros de Montes de la Universidad de Córdoba, para evaluar los daños de seca desencadenados en Andalucía y clarificar sus causas. Así, el trabajo responde a un doble objetivo de estimación y estudio del síndrome de seca, materializado en la realización de un inventario de daños en Quercus sp. Sobre la totalidad del territorio andaluz, además de la toma de información e los lugares afectados o focos, para la búsqueda de relaciones y análisis de las causas en el desarrollo de este proceso de decaimiento del arbolado.

II.- ANTECEDENTES

Se conoce con el nombre de seca o decaimiento de los Quercus sp. a un conjunto de daños caracterizados por un síndrome con una sintomatología común, causado por la acción conjunta de varios factores, tanto bióticos como abióticos, que desemboca en la pérdida de vigor y frecuentemente en la muerte del arbolado, se trata, por lo tanto, de un fenómeno complejo, en el que participan diversos factores (clima, suelo, aprovechamientos, plagas, enfermedades, etc.) y que afecta a numerosas especies forestales. Por la importancia y generalización de los daños, sin embargo, tiende a hablarse de seca de los Quercus sp. Y, más frecuentemente, de seca de encinas y alcornoques.

La sintomatología de los pies afectados resulta difícil de generalizar, pero de forma resumida, se puede mencionar algunos síntomas comunes:

1.- pérdida de hojas (defoliación) y de vigor del arbolado.

2.- variaciones del crecimiento y de la producción de los individuos afectados.

3.- marchitez total o parcial de la copa (amarilleo de las hojas) y muerte de brotes

4.- existencia de chancros (lesiones bajo la corteza) en la superficie del tronco o en las ramas principales, con exudados en forma de manchas oscuras.

Estos son los síntomas propios de un proceso paulatino de pérdida de vigor y debilitamiento del arbolado, que puede desembocar en la muerte de los pies afectados (muerte lente). Sin embargo, la seca también puede manifestarse a modo de un colapso brusco que se traduce en la marchitez repentina de toda la copa y que desencadena la muerte del árbol en un corto espacio de tiempo (muerte súbita).

En cualquier caso, ni los síntomas de la enfermedad ni sus causas son de sencillo establecimiento. El origen de este síndrome se atribuyó inicialmente a una serie de enfermedades y plagas concretas que, en muchas ocasiones, han causado la muerte del arbolado; sin embargo, estos factores no justifican por sí solos las particulares características del síndrome y no son, por otra parte, constantes en todos los casos de seca observados, no aparecen en representación suficiente sobre el arbolado muerto o, en caso de que se les encuentre, son variados o sus característica no satisfacen las condiciones de generalidad, extensión, sincronismo y rapidez que requiere el agente real e los daños observados.

Entre las causas que hoy se consideran desencadenantes de los procesos de seca se incluyen factores biótico, abióticos y antrópicos. Tradicionalmente, se agrupan bajo tres categorías, de modo que, parta que exista seca, debe darse, al menos, un factor de cada uno de los tres grupos:

1.- Factores de predisposición: son factores que conducen a una pérdida de vigor de la vegetación, haciéndola sensible a la actuación de otros agentes perturbadores. Inducen cambios lentos y a largo plazo y pueden ser de tipo biótico (edad del arbolado) o abiótico (clima, suelo, etc.).

2.- Factores incitantes: su acción es de corta duración y hacen que el arbolado previamente predispuesto desarrolle los síntomas. También pueden ser de tipo biótico (insectos defoliadores) o abióticos (sequía, heladas tardías, contaminación, etc.)

3.- Factores contribuyentes: actúan en la fase final del proceso, provocando la muerte del arbolado. Son factores de tipo biótico: enfermedades (hongos y bacterias) y plagas.

Ninguno e estos factores aislados es suficiente, sino que es la actuación conjunta de los mismos la que provocará, finalmente, la aparición y manifestación del síndrome.

En el caso de la seca en Andalucía, se estima que el envejecimiento de las masas, la ausencia de regeneración y las cargas ganaderas excesivas, unido a las fuertes sequías debilitamiento del arbolado. Estos árboles deteriorados se han mostrado especialmente susceptibles al ataque de plagas y enfermedades, fundamentalmente cerambícidos (insectos perforadores), hongos causantes de chancros y hongos de podredumbre de raíz. Para los árboles debilitados, con escaso vigor, estos agentes han representado, en muchos casos, el papel final de ejecutores.

El presente trabajo pretende reconocer y evaluar el peso de cada uno de los factores en el desarrollo de este síndrome, abordando un análisis de causas, planteado según los principios del próximo apartado.

III.- MATERIALES Y MÉTODOS.

El punto de partida del trabajo fue la realización de una campaña de campo para censo de los focos de seca sobre las masas del género Quercus en Andalucía, incluyendo encina (Quercus ilex L. Subs. Ballota (Desf.) Samp.), alcornoque (Q. suber L.) y quejigo (Q. faginea Lam., Q. canariensis Willd.). El trabajo de campo fue desarrollado en 1999 por TRAGSATEC a partir de información suministrada por las Delegaciones Provinciales de la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía. En esta campaña, mediante un sistema de fichas de campo especialmente diseñadas al efecto, se recogió información sobre la localización geográfica de los focos, además de datos sobre las características ecológicas de las zonas afectadas de seca. De forma resumida, esta información pretende ofrecer una descripción selvícola de las masas afectadas, las condiciones de estación, los agentes causales de los daños observados, así como datos relativos a la gravedad e incidencia de la enfermedad y localización del foco.

Posteriormente se procedió a la digitalización de focos y creación de las bases de datos asociadas, para la confección de una cartografía básica de los daños a nivel andaluz y para el desarrollo de os correspondientes análisis territoriales del proceso de seca. Del mismo modo, se realizaron análisis estadísticos para el estudio de la influencia de los diversos factores ecológicos descritos en las fichas, sobre el proceso de decaimiento observado, pretendiendo lograr una clarificación de las causas de este síndrome. Finalmente, se abordó una caracterización fitoclimática de Andalucía, manejando datos meteorológicos en el periodo 1980-1999, para evaluar el papel que ha jugado el clima en el desarrollo del proceso de seca.

IV.- RESULTADO

El número total de focos inventariados en Andalucía fue de 465, distribuidos, de mayor a menor cantidad, en este orden: Cádiz, Sevilla, Huelva, Córdoba, Granada, Jaén y Málaga; no se mencionó la existencia de focos en Almería.

En cuanto a las relaciones entre los diversos factores, se pone de manifiesto la multiplicidad de enclaves en que aparece la seca, así como la variedad de resultados ecológicos obtenidos en las fichas. En cuanto a especies forestales, se comprueba que todos los Quecus sp. sufriendo daños, con especial gravedad en el caso de alcornoque. En cuanto a estación, los focos se concentran en exposiciones de solana y en ladera, presentándose las masas con mayores proporciones de pies afectados en laderas con pendientes fuertes (entre el 36 y 65%).

En general, parece existir una base de predisposición silvícola, donde la falta de regeneración, envejecimiento y los malos cuidados del arbolado (aprovechamientos inadecuados) suponen un importante factor de predisposición. En segundo lugar, es el clima el principal agente desencadenante de la seca (factor incitante), especialmente la sequía prolongada y el incremento progresivo de temperaturas. Por último, los principales agentes ejecutores son hongos e insectos, resultando variados según provincias, con una importancia principal del hongo Hypoxylon mediterraneum (De Not.) Mill. (chancro carbonoso) y de los perforadores del género Cerambyx.