LA GANADERÍA ECOLÓGICA COMO ALTERNATIVA DE GESTIÓN EN LOS PARQUES NATURALES DE ANDALUCÍA

Andalucía reúne, con 1.631.324 hectáreas en 105 espacios naturales protegidos, aproximadamente la mitad del total de la superficie protegida en España. De estos espacios, 24 corresponden a Parques Naturales con un total de 1.397.300 hectáreas, lo que supone un 85,65 % del total de la superficie protegida en Andalucía y un 16,01 % del territorio de la Comunidad.

La ley andaluza de protección de espacios naturales parte del objetivo de impulsar un sistema de áreas protegidas con un planeamiento integral de desarrollo económico y gestión compatibles con la protección a partir de los Planes de Ordenación de Recursos Naturales.

Uno de los aprovechamientos tradicionales en estos Parques Naturales es la ganadería, del tipo calificado actualmente como extensivo, practicada durante siglos, pero que hoy en día se ve afectada por la pérdida de rentabilidad del sector y sometida a frecuentes críticas por su supuesto impacto negativo sobre los recursos naturales. Además en muchas ocasiones la declaración de espacios protegidos ha llevado a situaciones de descontento y/o conflictividad social a consecuencia de las restricciones en la explotación de los recursos.

Las prácticas agrícolas y ganaderas tradicionales no sólo han modelado el paisaje de los actuales parques naturales andaluces, sino que en muchos casos han contribuido a enriquecer la biodiversidad de estas áreas naturales, siendo el origen de mucho de los ecosistemas protegidos. Por tanto debemos en parte a los ganaderos de estas áreas la pervivencia de estos ecosistemas hasta nuestros días.

Muchas de las explotaciones ganaderas presentes en los Parques Naturales reúnen unas excelentes condiciones de partida para su reconversión a los sistemas de producción ecológica, con lo cuál no sólo se afrontarían los retos impuestos por la sociedad a la ganadería del futuro (seguridad alimentaria, respeto al medio ambiente y al bienestar animal, etc.), sino también el doble objetivo de os Espacios Naturales Protegidos: conservar los recursos naturales y fomentar el desarrollo rural.

En los PN no se debería de practicar otra ganadería distinta a la que garantice su sostenibilidad y contribuya a la conservación del entorno natural. En este sentido, la ganadería extensiva alcanza su máximo exponente y reconocimiento oficial bajo el amparo de la certificación como GE que está perfectamente definida y regulada (Reglamento CEE Nº1804/99).

En este trabajo se estudia por primera vez de manera global la situación actual de la ganadería en 17 Parques Naturales (Sierra de Aracena-Picos de Aroche, Entorno de Doñana, Los Alcornocales, Sierra de Grazalema, Sierra Norte de Sevilla, Sierras de Cárdeña-Montoro, Sierras Subbéticas, Sierra de Hornachuelos, Sierra de Castril, Sierra de Huétor, Sierra Nevada, Sierra de Baza, Sierras de Cazorla-Segura-Las Villas, Sierra Mágina, Sierra de Andujar, Montes de Málaga y Sierra de las Nieves).

Como la principal fuente de conflictos entre los ganaderos y la Administración de los parques se deriva de la sobrecarga y/o sobre pastoreo ganadero en determinadas zonas de los mismos, se partió de estimar el grado actual de explotación de los recursos naturales (diferencia entre la capacidad de carga y la carga ganadera).

Paralelamente se caracterizó la ganadería ecológica que bajo control y certificación se practica en los parques y finalmente se identificaron los obstáculos y alternativas para su desarrollo en los Parques Naturales, por ser ésta el sistema de explotación más acorde con los objetivos de desarrollo económico y protección de los recursos naturales de los Espacios Naturales Protegidos, pues por encima de las cargas ganaderas máximas admitidas en su equilibrio tal y como se indica en los objetivos del mismo.

Se trató de ofrecer en este estudio un enfoque en el que se contemplan no sólo los factores biológicos, sino sobre todo su interacción con el factor humano, la evolución de la explotación del territorio, su situación actual y las perspectivas de futuro con especial referencia a los aspectos sociales y económicos.

Es una realidad incuestionable que la gestión de os parques naturales debe contar tanto con la iniciativa y el interés de las administraciones públicas, como con la imprescindible colaboración de las poblaciones humanas directamente afectadas, sin las cuales no hay conservación ni desarrollo posible.

En este marco la GE se platea como la opción más viable y acorde para compatibilizar los intereses de la Administración y los ganaderos: la conservación medioambiental y el desarrollo rural.