CARACTERIZACIÓN DE VARIEDADES LOCALES DE JUDÍA (PHASEOLUS VULGARIS, L.) PARA SU RECUPERACIÓN Y USO EN AGRICULTURA ECOLÓGICA

Una de las consecuencias de la implantación de los modelos agrícolas industriales, basados en conseguir grandes aumentos de producción, ha sido la reducción del número de especies cultivadas y del número de variedades empleadas. Buscando la selección de unos pocos caracteres, generalmente productivos, morfológicos o de resistencia a factores climáticos, edáficos o patógenos, la agricultura moderna ha creado variedades mejoradas e híbridos que, como consecuencia negativa para la diversidad genética, ha estandarizado y homogeneizado las características de las variedades cultivadas. De este modo, actualmente sólo se encuentran variedades locales en pequeños huertos para autoconsumo, con las excepciones de algunas variedades antiguas de alta calidad muy apreciadas en mercados interiores y normalmente locales.

En el sector de la Agricultura Ecológica andaluza, muchos agricultores cultivan variedades mejoradas que les proporcionan producciones homogéneas en cantidad, aspecto y calidad. Hecho imprescindible para tener mayores posibilidades de comercializar sus cosechas que, como la mayor parte de las producciones hortícolas ecológicas de nuestra Comunidad Autónoma, tienen como destino final el comercia exterior.

Pero la Agricultura Ecológica cojea si no se ocupa del incipiente problema de la pérdida de recursos filogenéticos (RRFF). Y este tema sólo puede ser abordado desde el fomento del mercado local, donde el consumidor sabrá apreciar las características de las variedades tradicionales de su zona.

Durante años, las Asociaciones de Consumidores y Productores de Productos Ecológicos y Artesanales  han jugado un papel muy importante en este sentido; así como la Red de  Semillas “Resembrando e Intercambiando”, que trabaja por los derechos del agricultor al uso y conservación de su propia simiente, así como por la creación de redes locales de semillas; o el Instituto de Sociología y Estudios Campesinos (ISEC) de la Universidad de Córdoba, que contribuye con trabajos de recopilación del conocimiento tradicional campesino, así como con estudios de caracterización de variedades locales de hortícolas y las distintas preferencias de los agricultores y consumidores por éstas.

El presente estudio es una aportación más al amplio Proyecto de conservación in situ de variedades locales (realizada en el medio al que pertenecen estas variedades y seleccionadas según el criterio de los propios agricultores), que están llevando a cabo desde hace años el Instituto de Sociología y Estudios Campesinos (ISEC) y la Dirección General de Investigación y Formación Agraria (DGIFA) de la Consejería de Agricultura y Pesca de la Junta de Andalucía, en colaboración con varias asociaciones y cooperativas del sector de la Agricultura Ecológica.

En nuestro caso, la colaboración surge desde la Asociación Comité Pro-Educativo Miraflores, en el municipio de Sevilla, iniciadores del Programa “Huertas las Moreras”, cuyos objetivos son promover la participación ciudadana en la construcción y uso de un parque (el Parque Miraflores, sito en el distrito Macarena) donde se recupera el pasado histórico del territorio que ocupa, poniendo en funcionamiento las antiguas huertas para la ecuación medioambiental, las relaciones sociales, la cultura y el ocio. El Programa “Huertas de las Moreras” se compone de tres proyectos: Huertos de Ocio, Huertos Escolares o Itinerarios Pedagógicos.

Es en estos huertos de ocio dedicados al autoconsumo donde los hortelanos (la mayoría de avanzada edad) seleccionan, guardan  e intercambia, de un año para otro, semillas de variedades tradicionales de la zona, siendo algunas de gran interés por su comportamiento agronómico y productivo y/o por sus características organolépticas. El conocimiento de estas aptitudes ha ido pasando durante años de boca en boca, faltando pues, estudios descriptivos de las variedades, tanto morfológicos como productivos y cualitativos.

Siendo la judía común (Phaseolus vulgaris L.) una de las especies hortícolas que desfruta de mayor número de variedades cultivadas en estos huertos de ocio y, siendo además una especie de la que el Centro de Recursos filogenéticos de Instituto Nacional de Investigación y Tecnología Agraria y Alimentaria (CRF-INIA) del Ministerio de Agricultura carecía por completo de alguna variedad local procedente de la provincia de Sevilla, surge este trabajo, que pretende aportar datos orientativos de estas variedades a futuros ensayos más detallados sobre producción, precocidad, parámetros de calidad, aptitudes comerciales, etc; con el fin último de que las variedades locales que resulten más interesantes puedan ser registradas como variedades comerciales (según el Real Decreto 323/200, con la denominación “variedades de conservación”, abriendo una vía legal a su producción y comercialización), para que puedan ser incorporadas al mercado de semillas ecológica.

El apartado “Introducción” de este estudio analiza la problemática de la progresiva pérdida de recursos filogenéticos causada por la agricultura moderna o industrial, además de hacer una reflexión sobre las modificaciones que ha vivido estos últimos años la legislación sobre semillas, asimismo, nos sitúa dentro del Programa “Huerta Las Moreras”, su historia y los huertos de ocio donde ha sido realizado la parte experimental del trabajo, Por último , profundizamos en la especie estudiada, la judía común (Phaseolus vulgaris L., su clasificación taxonómica dentro de las leguminosas, así como algunos caracteres destacable de éstas para la alimentación (contenido en proteínas, presencia de sustancia tóxicas), un recorrido a través de la historia de la subfamilias de la Papilionáceas, sus centro de origen, centros de diversificación y centros de dispersión; aportamos datos sobre la evolución histórica y actual del cultivo de las leguminosas y de las judías en España, y establecemos cuáles son los criterios de calidad de las judías (para grano o para consumo en verde) según diferentes autores según las Normas de Calidad vigentes establecida por el Misterio de Agricultura, Pesca y Alimentación.

En el apartado “Material y Métodos empleados” se hace una descripción del diseño experimental de cultivo, el medio físico, el material vegetal empleado, los trabajos, labores y tomas de muestra realizadas. Hacemos un detallado desglose de los descriptores morfológicos utilizados, además de establecer cómo se va a estudiar el comportamiento productivo y la precocidad de las variedades.

Para terminar, en el apartado “Anejo I” resumimos esquemáticamente las características morfológicas de cada variedad, acompañadas con imágenes de hojas, flores, frutos, semillas y plantas en desarrollo.