Afronta el cambio. Produce BIO. Consume BIO

“El hombre es a la vez obra y artífice del medio que lo rodea, el cual le da el sustento material y le brinda la oportunidad de desarrollarse intelectual, moral, social y espiritualmente.” Así comienza la declaración del Día Mundial del Medio Ambiente, promulgada por Naciones Unidas en 1973. Desde entonces, cada 5 de junio celebramos esta efeméride, recordando lo vital que resulta para todo el mundo el medio que nos rodea y la necesidad imperiosa de protegerlo, porque de ello depende nuestro propio bienestar y hasta nuestra supervivencia.

Mientras que Donald Trump da la espalda a la realidad, retirando el apoyo de EE.UU. al Acuerdo de París para la adaptación al cambio climático, el resto del mundo toma cada vez mayor conciencia de los catastróficos efectos de este fenómeno global, que para todos (salvo Trump) ha dejado de ser una amenaza para convertirse en una realidad palpable. Todos podemos contribuir a afrontar conjuntamente el cambio climático, incluso con pequeños gestos cotidianos. Si dudas de la eficacia de la acción individual, recuerda lo que consigue un simple mosquito en tu habitación, mientras intentas dormir.

Comprar una botella de aceite de oliva ecológico, por ejemplo, supone mitigar los efectos del CO2 que emite un coche durante un mes.  Además, esa compra supone una apuesta por la salud y por un sistema productivo basado en el respeto a los ciclos naturales, el bienestar animal y la protección al medio ambiente. Consumir eco es fomentar la producción ecológica y, por tanto, contribuir a frenar el cambio climático, principal problema ambiental en la actualidad.

Cada cesta de la compra puede ser un granito de arena para el castillo que debemos construir entre todos. Son muchos los prescriptores de la alimentación ecológica como herramienta para afrontar el cambio climático; entre ellos, el chef Enrique Sánchez, presentador de los programas Cómetelo y La Báscula (Canal Sur), que nos dedica este constructivo saludo: